martes, 20 de junio de 2017

Sobre editoriales.

Hola a todos. Tengo el blog un poquito abandonado porque, como sabréis si me seguís en Twitter, estoy volcada en escribir mi novela. Pero quería hacer esta entrada porque no puedo hablar de esto con extensión en ninguna red social. Voy a hablar de editoriales.

Las personas a las que nos gusta leer y escribir dependemos –en mayor o menor medida– del mundo editorial. Y es un mundo complejo, donde el arte y el negocio se funden. Por eso es peligroso. Pero hoy no quiero hablar de lo turbio que hay detrás de los contratos, de las estafas, de las quiebras a propósito y de los disgustos, porque no me apetece y porque no lo conozco lo suficiente. Voy a hablar de algo bueno: de mis editoriales preferidas y de editoriales independientes.

Lo primero: ¿qué es una editorial independiente? Pues una empresa independiente. Sencillo, ¿no? Lo que ocurre en España (y en muchísimos países) es que, igual que con otros muchos negocios, las editoriales grandes van comprando a las pequeñas, de forma que se convierten en empresas millonarias. Esto en principio no tiene nada de malo. La práctica, sin embargo, es otra historia: al tener dinero, se tiene poder y se eclipsa al resto, y por ello es muy difícil hoy en día que una editorial pequeña y autónoma consiga las mismas ventas (en proporción), la misma distribución o el mismo crédito que los monstruos, como los llamo yo, porque acaparan la mayoría de la clientela por ser grandes, por tener mercadotecnia y publicidad, por poder costear eventos, etc. Por eso, desde aquí, os animo a todos a fijaros en qué compráis y dónde. Si amáis los libros, si amáis la literatura... no os limitéis a las librerías-franquicia enormes (El Corte Inglés, Fnac, Casa del Libro), ni tampoco a los grupos editoriales-monstruo. En la variedad está el gusto. Ejemplos de monstruos editoriales son:

- Grupo Planeta: Planeta no solo reúne a la editorial del mismo nombre, conocida por vender superventas, sino también a muchos otros sellos de mayor o menor prestigio: Tusquets, Temas de hoy, Booket (libros de bolsillo), todo Espasa-Calpe, Destino, Minotauro, Austral, CrossBooks y muchos más que me dejo.

- Penguin Random House: este grupo no es español, pero ha engullido muchos sellos nuestros. Aparte de toda la sección de Penguin y Penguin Clásicos, a Penguin pertenecen editoriales como Alfaguara, Nube de tinta, Debolsillo, Grijalbo, Montena, Plaza&Janés, Taurus o la hasta ahora independiente Ediciones B.

(No estoy diciendo que por ser grupos editoriales sean malos per se, que conste. Ni mucho menos.)

Pero en fin, quiero hablar de lo contrario. De editoriales que siguen siendo autónomas, más o menos conocidas pero que se sostienen por sí mismas, fieles a sus criterios. Os voy a hablar también de mis editoriales preferidas, que a menudo coinciden con ser independientes, aunque pondré las dependientes al comienzo.
¿Qué tiene que tener una editorial para que me guste? Pues un catálogo de libros buenos, una búsqueda de la calidad y no solo de la cantidad, unas traducciones que no parecen traducciones, una buena maquetación. En resumen, me gustan las editoriales que miman sus libros, que tratan bien tanto al autor como al lector. Que no son una máquina de hacer dinero, sino una búsqueda y una elaboración del arte. Es muy triste deformar la literatura para conseguir billetes.

Editoriales preferidas pertenecientes a grupos:

- Alianza Editorial. Alianza pertenece al grupo Anaya, pero es una editorial que ha mantenido su espíritu. Publica tanto clásicos como libros actuales, a autores nacionales y a extranjeros. Aunque con excepciones, sus traducciones son buenas y directas (o sea, que no son traducciones de traducciones como sí pasa con, por ejemplo, Austral). Rara vez sus libros tienen erratas o errores de maquetación y composición. Alianza, además, suele tener portadas bonitas (aunque eso sea muy secundario), incluso en los libros de bolsillo. Yo tengo varios de sus títulos, tanto clásicos como El guardián entre el centeno, Jane Eyre o El sí de las niñas como obras contemporáneas como Las sirenas de Bagdad (Yasmina Khadra). La sección de no ficción de Alianza es también destacable, en especial lo que atañe a filosofía y filología. Os recomiendo encarecidamente su sección de bolsillo. Y tengo muchísimas ganas de leer Los miserables, de Víctor Hugo, en la edición que tienen, íntegra, traducida por Mª Teresa Gallego Urrutia.

Edición de Guerra y paz de Alianza

Edición de Jane Eyre de Alianza (la mía).

- Austral. OJO: solo los libros españoles e hispanoamericanos. Austral es un sello de Planeta y publica clásicos. Su sección de bolsillo es un salvavidas para los amantes de la literatura española e hispanoamericana; hace poco sacaron la sección Austral Básicos, que publica libritos por nada menos que 3€. Aunque el material es muy pobre y son libros cutres, el precio realmente es irrisorio. Pero, cuidado: hablo únicamente de los libros sin traducción, porque en clásicos traducidos son un completo desastre: llegan a hacer traducciones de traducciones de la Odisea de Homero, y las que son traducciones directas suelen estar hechas por empresas de dudosa calidad. Austral es recomendable para tener algún clásico español en vuestra estantería, especialmente de los siglos XIX y XX: García Márquez, Miguel Delibes, Carmen Martín Gaite... yo, por ejemplo, tengo Nada de Carmen Laforet (bolsillo normal) y Azul... de Rubén Darío (en Básicos).

- Cátedra: me quedé loca cuando supe que pertenecía a Anaya también, porque es, probablemente, la mejor editorial española en cuanto a clásicos se refiere. Sus libros son una delicia: escogen editores excelentes, la mayoría filólogos y catedráticos especializados en la obra editada o su época. Sus clásicos suelen tener una introducción muy acertada que pone la obra en contexto. Las notas al pie son muy pertinentes y no abusan de ellas. Cierto es que las portadas de Cátedra son más feas que pegar a un padre, pero no se puede todo en esta vida. Las traducciones son excelentes. Os recomiendo encarecidamente la colección Letras Hispánicas, de clásicos españoles en versión de bolsillo. Son libros de bolsillo (o sea, baratos) pero bien maquetados y compuestos, que os acompañarán muchos años. Ante la duda de qué edición coger de un clásico español, Letras Hispánicas es vuestro pastor, nada os falta. Yo no tengo muchos libros de Cátedra porque los suelo coger de la biblioteca; solo tengo El delincuente honrado de Jovellanos, Crónicas de Indias, el Lazarillo de Tormes (editado por Francisco Rico) y El trovador. Hago una recomendación especial para Poemas de romancero, editado por Álvaro Alonso; las Cartas marruecas y Noches lúgubres de Cadalso, editado por Russell P. Sebold, y las Leyendas de Bécquer, editadas por Pascual Izquierdo (aunque la edición de Crítica es más explicativa y completa, pero quizá demasiado para un lector medio).

Anna Karénina, excelente edición de Cátedra. Milagrosamente, la imagen no da ganas de apuñalarse los ojos.

He aquí un bonito ejemplo de lo que es una portada FEA. MUY, MUY FEA. Muy de Cátedra.


Editoriales preferidas independientes:

- Siruela. Ah, Siruela. Siruela me parece la editorial independiente por excelencia (aunque un 45% de sus acciones pertenecen al grupo Anaya). Es un sello de referencia en España, y se lo ha ganado a pulso. Todos los libros de Siruela que he leído son buenos. Ni una excepción. Traducidos o sin traducir. Ficción o no ficción. Juvenil o adulto. Siruela siempre es un acierto, chicos. Su sección infantil y juvenil es oro, de verdad; ha traducido libros que de otra forma nunca habrían llegado a España. Por ejemplo Tonke Dragt, tal vez la autora neerlandesa de infantil y juvenil más importante, pero desconocida aquí hasta que Carta al rey llegó a España. Jordi Sierra i Fabra también ha publicado en Siruela, así como Cornelia Funke con la trilogía del Mundo de tinta. Personalmente, uno de mis muchos pendientes de Siruela es La Academia, novela juvenil de P.D. Baccalario (bajo el pseudónimo de Amelia Drake).

- Acantilado. Acantilado nació hace relativamente poco como la contraparte española de Quaderns Crema, un sello que publica en catalán. Pese a que nació en 1999, ya es conocida por sus libros minuciosamente escogidos y editados con una calidad admirable. Todos sus libros tienen un diseño fácilmente reconocible, con la portada y contraportada negros y la parte de arriba naranja o roja, un dibujo sencillo y con el título, el autor y (un aplauso, por favor) quién ha hecho la traducción, si la hay, en la misma tipografía. Si hay algo por lo que conozco Acantilado es porque han publicado casi toda la obra de Stefan Zweig al español. No sé si conocéis mi amor por este maravilloso y cuasi perfecto escritor austriaco (probablemente estéis hartos de oírmelo decir), pero si no, echadle un vistazo. No obstante, Acantilado no publica de cualquier manera, no. Cuidan la maquetación (casi todos sus libros tienen formato rústico con solapas), el dibujo de la portada; apenas hay erratas; las sinopsis en la parte de atrás van directas al grano, sin florituras, pero despiertan el interés del lector. Los traductores de Acantilado son unos profesionales como la copa de un pino, hombres y mujeres. Pero no estoy hablando ya de Stefan Zweig, eh. Su colección abarca ficción y no ficción, novelas y epístolas, biografías y ensayos. A pesar de que me falta mucho por leer, esta editorial es genial. Me atrevo a decir que ni uno solo de sus libros está mal escrito o es una obra literaria mediocre, pese a que no haya leído ni un cuarto de su catálogo.
La única pega que puedo poner a Acantilado es el precio de sus libros: varía de 10 a 50€, pero una novela de una extensión media puede costar fácilmente 25-30€. Soy consciente de que una editorial independiente y no demasiado grande debe mantenerse y no puede poner precios de bolsillo, pero uf, mi cartera se resiente. Por eso solo tengo dos libros suyos: La utilidad de lo inútil, de Nuccio Ordine, y Clarissa de Stefan Zweig. Ahora bien, Novelas de Zweig (un compendio de doce novelas suyas) me hace ojitos desde hace mucho. Estoy segura de que de aquí a unos años mi colección Acantilado irá en aumento.

Un libro pendiente por leer, de Acantilado


-Anagrama: creo que poca gente que lea literatura adulta no conoce Anagrama, pero por si acaso yo estoy aquí para recordarlo. Anagrama es una de las editoriales más prestigiosas de España que, además, convoca premios igual de prestigiosos: el Premio Herralde de novela y el Anagrama de ensayo. Anagrama publica literatura contemporánea, desde Truman Capote hasta Carmen Martín Gaite, desde Kazuo Ishiguro hasta Alessandro Baricco, desde Arto Paasilinna a Vladimir Nabokov. Anagrama se atreve con todo lo bueno, sea del país que sea. El diseño de sus libros también es fácilmente reconocible: de líneas rectas, ponen claramente el título y el autor con la misma tipografía en casi todos los libros, y en un recuadro central una foto, dibujo o cuadro. La colección de narrativa extranjera «normal» es de un color amarillo claro, y la colección de Compactos tiene una enorme gama de colores. Yo por ahora solo tengo cuatro títulos suyos en mi estantería: Novecento, de Baricco; Los restos del día y Nunca me abandones, de Ishiguro, y La hoguera de las vanidades, de Tom Wolfe. Anagrama tiene muchísimos títulos, muchísimos géneros, muchísimos autores. Buenas traducciones, buenas ediciones y precios muy asequibles en su colección Compactos (que son de bolsillo y suelen costar unos 10€ o menos). Un gusto. Si vais a la biblioteca, seguro que encontraréis Anagrama por todas partes. Junto con Siruela, creo que es una de las mejores editoriales españolas que hay.

Océano mar, de Baricco, es una lectura maravillosa.

Un clásico contemporáneo que quiero leer sin falta.


- Blackie Books. A pesar de que apenas he leído un par de libros de Blackie Books, me llama mucho la atención. Eligen obras rompedoras, llamativas, escandalosas a veces. Yo no estoy interesada en todo su catálogo, pero Instrumental, de James Rhodes, ya es uno de mis libros favoritos de todos los tiempos. Blackie Books es una editorial con mucha personalidad, tanto en su diseño exterior como interior. Aunque sus precios no son baratos, merecen la pena: tienen preciosas ediciones en cartoné, con traducciones excelentes. Se nota que ponen mimo a sus libros y que los eligen bien. Tengo pendientes tres títulos suyos: Cuando yo tenía cinco años, me maté, de Howard Buten; El libro de Gloria Fuertes (biografía y obra de la autora), y Tres hombres en una barca (por no mencionar al perro), de Jerome K. Jerome.

Mirad qué buena pinta tiene.


-Libros del Asteroide: nacida en 2005, tampoco he tenido la oportunidad de leer apenas muchos de sus títulos, pero me atrevo a decir que es una editorial excelente. Al igual que Acantilado, escogen minuciosamente las obras que publican y, por lo que yo he leído e investigado, no me he encontrado con ningún libro suyo mal escrito, más bien lo contrario. No voy a decir mucho más porque prefiero hablar más extensamente cuando la conozca más, como con Blackie Books. Pero ahí está, una editorial que se ha labrado el respeto de los lectores y críticos literarios en apenas una década. Tengo muchas ganas de leer Algún día este dolor te será útil, de Peter Cameron; Morir en primavera, de Ralf Rothmann y Yugoslavia, mi tierra, de Goran Vojnovic. Asombrosamente, su literatura de no ficción tiene una calidad literaria de caerse hacia atrás; lo digo porque parece que si se escribe un hecho real da igual el estilo literario. Pista: no.

Uno de mis pendientes de Libros del Asteroide. Me apasionan los libros que tratan el tema de la guerra.



- Nocturna Ediciones. Seguro que muchos conoceréis Nocturna, porque los últimos dos años ha conseguido un éxito enorme para una editorial reciente e independiente. Pero se lo ha ganado a pulso. Nocturna es una editorial que es conocida, sobre todo, por su literatura juvenil. Los títulos más famosos son de Iria G. Parente y Selene M. Pascual, James Dashner o Andrea Izquierdo, pero tienen muchos más no tan conocidos. Personalmente, tengo una relación de amor-odio con esta editorial. Creo que escogen unos libros con un enorme potencial, pero a veces no lo explotan (pasan por alto errores tontos de estilo, por ejemplo). Aunque ponen atención en todos sus volúmenes publicados, se nota cuáles tienen una intención más comercial y cuáles los publican por mero amor al arte. Han rescatado las obras de Eduard von Keyserling, autor alemán conocido en su época y que, desgraciadamente, ha caído en el olvido; también han hecho dos preciosas ediciones de Dickens, Nicholas Nickleby y La tienda de antigüedades. Publican historias originales y las dan a conocer. Cierto es que otras no son ni originales, ni relevantes, ni buenas literariamente hablando, pero a veces (repito: a veces, solo a veces) se necesita sacrificar eso para potenciar otros libros desconocidos. En todo caso, editan bien, cosa extraordinaria en libros juveniles. Me refiero a que sus libros no tienen casi erratas, están bien compuestos (interlineados, espacios, márgenes), las traducciones no están mal, etc. Creo que en Nocturna hay que fijarse en las obras que no se potencian tanto en las redes sociales, los libros que no están de moda, no solamente aquello de lo que hablan los booktubers hasta la saciedad. Ojo, eso no quita que sean malos de por sí (La flor de fuego, por ejemplo, es un libro admirable). Estoy deseando leer a autoras de su colección de adulto, Noches Blancas, como Kazumi Yumoto y Élisabeth Gille.

Por lo visto, Kazumi Yumoto abarca en sus obras el tema de la muerte de un ser querido. Tengo muchas ganas de leerla.

Y eso es todo por ahora. Quiero decir que, como habréis visto, no soy experta y me falta muchísimo por leer y aprender, mucho por investigar del mundo editorial. Pero bueno, creo que es un tema que, a pesar de todos los blogs y los canales de Youtube sobre libros, no se trata mucho. Una editorial es lo que nos permite leer libros, chicos. Tienen una importancia crucial.

Si os interesan los libros que leo, os recuerdo que tengo cuenta en Goodreads, una maravillosa red social donde apunto todas mis lecturas y escribo lo que me han parecido.