jueves, 31 de diciembre de 2015

Actualización

Buenos días, lectores. Como hoy es el último día de 2015, quería hacer algo en mi blog. Y va a ser una actualización de la novela que estoy escribiendo, L. es libertad.

Llevo más de 65.000 palabras. Es decir, que me quedan unas 20.000 o algo menos (al final resulta tener más palabras de las que pronostiqué en su momento). Estoy terminándola. Y apenas me lo creo, porque tardé casi cuatro años en terminar Flor de lis. Pero L. es libertad ya estaba bien pensada en mi cabeza cuando la empecé, así que no me he quedado atascada más que levemente al comienzo. Pero lo más importante es que por fin he conseguido ser constante. Hablando con una persona que también escribía me animé a ponerme cada día un poco, aunque fuera un párrafo, pero sin falta, gotita a gotita. Nunca había sido capaz de hacerlo regularmente, un día podía escribir cinco páginas y el mes siguiente nada. Pues eso ha cambiado, porque ahora escribo un mínimo de 400-500 palabras al día, últimamente más.

Así que llevo más de 120 páginas en Word, gran parte de la historia, y es lo más destacable de mi 2015. Por lo demás no ha sido un gran año, no hay mucha cosa que mencionar. A excepción de esta: L. está viva en mis páginas, y lo mejor es que me gusta cómo está quedando, me gusta cómo lo estoy escribiendo, desarrollando, moldeando. Es posible cumplir un sueño, es posible ponerse metas y cumplirlas a base de disciplina y constancia. No he pasado a hacer esto de un día para otro; los objetivos se cumplen poco a poco, sobre todo si conllevan un cambio notable en nuestros hábitos. Pero por poder, se puede, y yo he podido hacer de la escritura (de novela) un hábito, una costumbre. Siempre he necesitado escribir, puesto que es lo que me llena y me completa. Pero he logrado "rutinarlo", y eso no resta placer, lo multiplica. Así que, si vosotros estáis en una situación semejante, sea con la literatura o sea con otra cosa, os animo a que espabiléis. Yo era todo menos constante, y miradme. No os pongáis metas lejanas o sueños imposibles. Dividid la meta lejana en metas más sencillas y realistas. Solo así se puede avanzar.

Bueno, nada más, solo quería explicaros esto y desahogarme un poco. Espero que este año os haya ido bien, y que el 2016 esté lleno de mejorías. La vida es difícil, pero somos nosotros los que tenemos que mejorarla, es nuestro deber y nuestra responsabilidad, nadie es dueño de tu vida, solamente tú. Y si tienes un sueño, cúmplelo, no te quedes mirando por la ventana cómo pasan los días, no dejes que nadie te diga lo que debes hacer. Aprovecha el tiempo que tienes en lo que te haga feliz, feliz de verdad, esfuérzate en lo que quieres, afronta tus problemas de cara y supéralos.

Muchas gracias a los pocos que seguís merodeando por este blog, por mi Twitter, por mi Goodreads o donde esté, y os deseo de todo corazón un año brillante, mejor.

Laura TvdB

sábado, 12 de diciembre de 2015

Él era Londres.

¡Buenas tardes! Os dejo un relatito que escribí cuando estaba en Londres. Recuerdo que estaba en Green Park bajo la mirada atenta de una ardilla. Espero que os guste.

Él era Londres

Él era Londres: era cambiante, tumultuoso, magnífico y sobrecogedor. Sus palabras se parecían a los autobuses y taxis y coches: forman un tráfico denso que cuesta asimilar. Las metas, siempre dinámicas e imparables. Conocía a muchas personas, un fluir constante y mareante de caras que solo pasaban una vez, o tal vez dos o tres, por su vida. Algunas se quedaban y no se iban, como yo.
Él era diferente, extranjero, inabarcable. Turbio como el Támesis, brillante como la lluvia. Yo era más quieta, variada, con recuerdos antiguos que se deslizaban a mi alrededor. Tenía la imagen antigua y el alma moderna. Era intensa, colorida, gris y verde como el cielo y los árboles, marrón tierra como el otoño; orgullosa, decidida, feliz.


Él era Londres. Yo era Madrid.

   Laura TvdB, 15 de julio de 2015.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Paseo

No sé si me ha salido muy bien o fatal, o si he conseguido lo que pretendía. Pero bueno, aquí está.


Paseo

Echó el cerrojo y bajó los escalones rápidamente, grácil como una gacela. Sus pisadas no hacían ruido. Llegó al portal, tiró, respiró una ráfaga de viento, dio dos pasos y se adentró en la ciudad como quien entra en un mundo mágico.
El sol brillaba, y también brillaban los rostros de los viandantes. Caminó entre la marea de desconocidos a contracorriente. Crunch, crunch, hacían las hojas secas que pisaban sus zapatos. Dejó de ver su sombra porque las nubes grises taparon el sol. Cruzó la calle, caminó por la acera con cuidado de no pisar las rayas. Anduvo un poco más. Cruzó otra calle.
Torció una esquina, torció otra esquina,
sonrió de felicidad,
suspiró de nostalgia

y el otoño

con parsimonia

se

la


tragó.


Laura TvdB, 11 de noviembre de 2015.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Nada.


Nada era nada; apenas era un espíritu que se deambulaba por las calles, sin sentimientos ni voluntad. Nada era un ente alicaído, que no tenía utilidad ni tampoco fin, y sin embargo rondaba alrededor de las personas como si formara parte de ellas. De vez en cuando se veía que dudaba entre quedarse con una víctima o pasar a la siguiente. Sí, Nada dudaba, aunque sus decisiones eran igual de huecas, y le daba lo mismo la una que la otra. Parecía que Nada no hacía nada. Y era cierto, pero no era cierto. ¿Cómo? ¿Cómo puede algo ser inocuo y justamente por ello convertirse en letal? ¿Cómo puede algo que no tiene cuerpo, ni alma, ni forma, ser capaz de influir tanto en alguien? Nada no era consciente de eso, no era consciente de nada, pero continuaba con su tarea insulsa, inservible e inhumana. La gente no se percataba de que existía, simplemente comenzaba a sentirse pusilánime sin motivo. Y por eso mismo nadie intentaba matar a Nada; porque no sabían el daño que llegaba a hacer. Nada era vacío y negrura, y justo con esas dos armas (y con un poco de insensibilidad) oscurecía las vidas de sus víctimas y las pintaba de gris, de negro, de blanco… de nada.

Laura TvdB, 16 de septiembre de 2015.

jueves, 27 de agosto de 2015

Liebster Award.

Hola, hola. Hace varios meses que Sun me "premió" con el Liebster Award. ¿Os acordáis de esos premios que circulaban por blogger hace años? Pues es uno de esos. La verdad es que me suena muchísimo este nombre, a lo mejor ya lo he ganado antes, jajaja.

Bueno, el caso es que cuando me premió mi blog estaba de parón, pero ahora que ya se supone que está activo, pues me pongo a contestar, hala. Podéis ver el enlace a esa entrada de Sun Burdock aquí.

El premio tiene ciertas normas, las típicas de siempre. Pero, como bien sabéis, yo las adapto a mi gusto. Supuestamente tengo que nominar a once personas con blog, pero eso no lo voy a hacer porque a) no sigo a tanta gente y b) desprestigia mucho el valor (sentimental) de estos premiecillos. Así que me limitaré a darle las gracias a Sun por nominarme y a responder sus preguntas.




Preguntas

   1. ¿A qué escritor (sea cual sea) te gustaría conocer?
   Siempre he querido tener una larga conversación con Laura Gallego, me haría muchísima ilusión. También quiero conocer a José Ramón Ayllón y a Khaled Hosseini. Ah, y daría cualquier cosa por tomarme un café con Bécquer.

   2. Si pudieras decirle algo a cualquier personaje ficticio, ¿quién sería? ¿Qué le dirías?
   No sé a quién elegir de "mis chicos", pero creo que a Borja Arregui (Vigo es Vivaldi). Y le diría que es muy avispado y carismático, pero que tiene que tener ojo con su actitud de chico guay.

   3. ¿Sueles leer con música de fondo?
   No, me desconcentra bastante.

   4. ¿Qué tipos de temáticas te suelen gustar más?
   La novela fantástica, histórica y épica. Y si mezclamos las tres, mejor. También me pierden las buenas historias románticas y realistas.

   5. ¿Cuál es el peor libro que has leído?
   Pfff... recuerdo uno que se llamaba Brainwash, que me dio ganas de vomitar. Era malísimo en todos los sentidos (y digo era porque es el único libro en mi posesión que tiré a la basura); el tercero de Canciones para Paula, quizá, o algún juvenil deplorable como Oscuros: El poder de las sombras.

   6. Si tuvieras la posibilidad de retroceder en el tiempo y leer por primera vez un libro que ya has leído en el presente y te encantó, ¿cuál sería?
   En general la sensación que he tenido al terminar todos mis libros favoritos fue tan especial que se me hace durísimo elegir: En llamas, Mil soles espléndidos, Anna Karenina, La ladrona de libros... pero si me quedo con dos, sin duda son Alas de fuego (Laura Gallego) y Marina (Carlos Ruiz Zafón). Esos dos libros me cambiaron, y leerlos fue un descubrimiento.

   7. ¿Tienes algún libro repetido? ¿Cuál?
   Sí. Tengo La Emperatriz de los Etéreos en edición de bolsillo y tapa dura; ya había comprado la de bolsillo cuando vi una oferta de la otra edición (estaba a 5€), y es tan bonita que la compré; también tuve repetido Alas de fuego, por la misma razón, y Memorias de Idhún I: La Resistencia porque me regalaron la tapa blanda mientras que ya tenía la otra. Soy un poco friki, pero bueno. Se venden por segunda mano y ya está. A lo práctico.

   8. ¿Suelen regalarte libros? ¿Sueles regalarlos tú?
   Sí, me suelen regalar libros. Mis abuelos siempre me traían libros de Holanda, dos veces al año. Y mis amigos saben que nunca podrán fallar si me regalan un buen libro por mi cumpleaños. Yo solo los doy a la gente que sé que los va a disfrutar; por eso suelo regalar libros que yo misma ya he leído.

   9. ¿Cuál es el personaje más despreciable de los libros que has leído?
   Rashid (Mil soles espléndidos) debe ser el personaje más despreciable que he leído en toda mi vida. Marla (Alas de fuego) es también muy, muy odiosa. Esteban García de La casa de los espíritus es arjjjj. Y los padres de Matilda (Matilda) tienen tela también.

   10. A ese personaje tan despreciable de la pregunta anterior, ¿qué le dirías si lo tuvieras delante?
   No les diría nada. Me limitaría a darles a todos un buen bofetón. A Rashid, un golpe de remo. Y conste que no soy violenta.

   11. ¿Cuántos libros (aproximadamente) tienes en total?
   Buff, ni idea. Ni muchos ni pocos. Quizá cien. No lo sé, la verdad.


¡Y ya está! Un beso a todos.
Laura TvdB

martes, 25 de agosto de 2015

Ella cerró los ojos


Ella cerró los ojos para evadirse. Eran ojos de gato, ojos felinos; cuando estaban cerrados eran dulces y soñadores, cuando estaban abiertos eran negros y profundos. Ella cerró los ojos, tal vez para olvidar lo que había vivido. Pero no pudo. Las imágenes se clavan en el interior como flechas en una diana: certeras, repentinas e hirientes. Y ella no podía olvidar lo que acababa de ver y presenciar aunque hubiese cerrado sus ojos grandes y misteriosos.

Con los ojos cerrados el mundo parecía continuar, pero de una forma más lenta. Seguía oyendo los ruidos, tal vez incluso con más claridad que antes. Y sin embargo, la vida pasaba más lenta, transcurría con parsimonia, paseaba sin prisa entre las calles, árboles,  personas y automóviles destrozados. El grito de una niña, el claxon de los coches, el crujido de las hojas al ser pisadas, el ulular del viento, la sirena de la ambulancia, los hipos de un llanto, la confusión de unas voces. Sí, el mundo seguía. Pero a cámara lenta.


Ella abrió sus ojos felinos. Fue incapaz de ver nada por unos segundos, pero solo fue un instante; porque lo cierto era que, aunque la luz la hubiera deslumbrado de manera momentánea, los siguientes días de su vida estarían inmersos en una oscuridad fría y asfixiante.

Laura TvdB, 25 de agosto de 2015.

jueves, 25 de junio de 2015

Lo más alto.

Buenos días. He escrito un microrrelato. Para escribirlo me he inspirado en la canción The lucky one, de Taylor Swift. Os aconsejo que la escuchéis; es mucho más profunda de lo que parece.

And they tell you that you're lucky but you're so confused,
'cause you don't feel pretty, you just feel used.

Taylor Swift, The lucky one

Lo más alto

Te gustaban las alturas.

Los rascacielos eran sueños para ti; los veías de lejos y sonreías; llegabas a la entrada y echabas la cabeza atrás para medir su inmensidad; subías en el ascensor mordiéndote los labios de la ilusión, intentabas contener tu emoción, pero yo te leía el gesto y los pensamientos.
Y una vez arriba dejabas que el viento te acariciara, que la ciudad se deslizara a tus pies, que el mundo te dijera que te quería y que te reconocía. Porque el mundo te reconocía, vivías entre flashes y autógrafos y billetes y vestidos de lujo, y eras querida por todos, y te respetaban, te admiraban.
Te gustaban las alturas; por eso todos creían que tenías suerte, porque estabas en lo más alto, en la cima, en la cúspide, en el éxtasis.
Te gustaban las alturas; pero yo no presentí que fueras a subir a un rascacielos, que observaras el mundo desde allí y decidieras saltar, volar, irte. Todos te apoyaban, nadie te entendía.


Tal vez no te gustaban tanto las alturas. La cima te hizo hundirte en lo más profundo.


Laura TvdB, 25 de junio de 2015

miércoles, 17 de junio de 2015

¡He vuelto! Novedades

¡Hola a todos!
Hace unos meses anuncié mi retirada del blog hasta no sabía cuándo. Bueno, pues hasta hoy. He terminado el curso con buen pie y me sentía con ganas de daros las últimas novedades, a pesar de que no sé si volveré a subir entradas con mis escritos.

Lo más importante para mí es que por fin he terminado Flor de lis. Sí, sí, Flor de lis, esa novela que empecé en 2011 y que nunca acababa, nunca acababa... pues ya la he acabado, hala. Con mucho esfuerzo y dedicándole el tiempo que se merecía, la terminé a finales de mayo. He hecho una primera revisión y bueno, ahí está. De momento no la voy a presentar a ningún concurso o enviar a editoriales; creo que si el autor no se siente preparado o considera que su obra no es apropiada, no se deben forzar las cosas. Flor de lis es una novela que me ha costado muchísimo escribir, pero estoy satisfecha con el resultado y, sobre todo, me siento orgullosa de no haberlo dejado nunca. Porque he tenido muchos momentos de bajón, pero los he superado.
Flor de lis ha resultado tener unas 104.000 palabras y 198 páginas en Word distribuidas en veinticinco capítulos y cuarto partes. Nada mal, la verdad.

¿Y qué estoy haciendo ahora? Bien; he empezado una nueva novela. Y probablemente os suene, porque es la novela de Lavinia. Tenía muuuuucha ilusión puesta en este proyecto, y por fin se está volviendo realidad, ha comenzado la vida literaria de mi dama noble preferida. Esta vez no diré el título de la novela, pero pongámosle un pseudónimo: Lavinia es libertad. Hay dos relatos en el blog acerca de ella, uno que es un relato del personaje y otro un verdadero fragmento de la novela, aunque con ciertas variaciones.

Esta será una novela más corta que Flor de lis; pronostico que tendrá unas 70.000 palabras (actualizado a febrero de 2016: ha resultado tener unas 90.000 palabras). He quitado la sinopsis porque creo que es dar demasiada información sobre la historia.


La protagonista, obviamente, es Lavinia, hija mayor de los duques más influyentes de su reino. Para conocerla un poco más, si tenéis curiosidad, leed los relatos que ya hay en el blog (los enlaces los he dejado arriba). El resto de personajes tienen mucha menos relevancia que ella, pero su hermano Guillermo en cierto modo estará siempre presente.

¡Y nada más! No sé si volveré a escribir relatos o cuentos, la verdad es que hasta ahora no lo he hecho, pero nunca se sabe. De todos modos, en julio me voy de vacaciones y probablemente no sepáis nada de mí... ya veremos. Tampoco os aseguro que el blog empezará a estar activo a partir de ahora, aunque sí es mi intención.

Un beso enorme a los que seguís allí,
Laura TvdB.

PD: Por cierto, antes de escribir esta entrada me he fijado en las estadísticas del blog. Y me he llevado una ENORME sorpresa al ver que no solo no han bajado las visitas estos meses, sino que mayo ha sido un récord de visitas de toda la vida del blog. Así que muchísimas gracias. :)
PD2: ¡Estoy activa en twitter!

martes, 10 de febrero de 2015

Un buen parón.

Supongo que ya os habréis dado cuenta: poco a poco, he ido dejando al blog un poco en segundo plano. Y me temo que voy a seguir haciéndolo, por estos motivos:

1) No tengo tanto tiempo como antes. Tengo más cosas en la cabeza, más cosas que hacer, más cosas a las que dedicar tiempo, esfuerzo y ganas.
2) Apenas escribo relatos, cuentos o poemas: en general debería decir que escribo mucho menos que antes, en parte por la falta de tiempo y en parte porque quiero escribir mejor que antes, de una forma más cuidada y más seria. Y estoy terminando mi eterna novela, Flor de lis (ya llevo casi 90.000 palabras de las 110.000), y hasta que no la termine no voy a centrarme en otros escritos. Me han cundido estos meses en los que me he centrado en mi sueño más profundo, así que no me quiero despistar esta vez.
3) Aunque ya lo he mencionado en el apartado anterior, estoy esforzándome mucho más en escribir mejor. No sólo lingüística y literariamente, sino también a la hora de inventar tramas, personajes y ambientes. Y si no me viene ninguna idea realmente valiosa no me voy a forzar a escribir.
4) La gente con la que me relacionaba también ha ido dejando sus blogs, así que ya no hay ese ambientillo de escritores (que no culpo en absoluto, cada uno que haga lo que quiera) que me incitaba a seguir por aquí. Espero que los que se hayan ido del todo sigan escribiendo, y que los que siguen actualizando de vez en cuando vayan cumpliendo sus sueños.

En fin, lectores, siento mucho el parón. Pero lo iba a hacer igual, con o sin entrada, así que ya es oficial. No sé cuándo volveré a publicar una entrada, quizá dentro de dos semanas, quizá un mes, quizá un año. Cuando lo vea conveniente.

Gracias a todos los que seguís visitando mi blog y leyendo mis textos, recomendaciones y críticas. Lo agradezco muchísimo. De todos modos, seguiré pendiente de los nuevos comentarios y del blog aunque no publique nada nuevo, así que si queréis opinar o comentar recibiréis respuesta, o bien en el propio blog o si me preguntáis en ask (que lo prefiero), por allí; y seguiré actualizando el gadget de abajo, en el que pongo los últimos libros que he leído.

Además, sigo presente en las redes sociales (pinchad para acceder a ellas): Ask y Twitter, eso no cambia.

¡Un beso!
Laura TvdB