sábado, 26 de febrero de 2011

:O ¡Perdonadme!

¡Me acabo de dar cuenta de algo terrible!
Bueno, hola. Es que... bueno, me he dado cuenta que en el otro blog, http://www.luzysombrafuegoyhielo.blogspot.com/ , ¡no sale el capítulo IX! ¡Y he colgado el X! Lo siento, por favor perdonadme, si es que estoy despistadísima. Supongo que no os habréis leído el X, ¿no? Lo siento, tal vez lo hayáis leído y no sabíais que era el diez...
Lo siento. Bueno, para adelantar, ya que llevo unos días sin actualizar, voy a colgar otros cinco capítulos (bien ordenados y claramente avisados xD) en el otro blog, para que los leáis sin tener en cuenta mi despiste *.*
Así que de Luz y sombra ya hay quince capítulos colgados. Espero que os guste.
Más cosas: Ya avisé que había retomado Fuego y hielo; ya voy por la página 85. La cosa avanza, aunque no tan rápido como quisiera.
Y el relato casi está acabado. Dentro de una semana o así lo colgaré. Tened paciencia, por favor.
Nada más. Que paséis un buen día :-)

sábado, 19 de febrero de 2011

Retomar es difícil...

¡Hola! Sé que tengo que colgar más capítulos de Luz y sombra. Hoy cuelgo el ocho, en http://www.luzysombrafuegoyhielo.blogspot.com/ . ¡Está emocionante! O_o
Otra cosa: Fuego y hielo está un poco parado, porque estoy de nuevo de exámenes y porque tengo que tenerlo muy claro. Probablemente sea el momento más crítico de la historia...
Respecto al relato: también parado. No sé qué me pasa últimamente que no rindo mucho para escribirlo. Pero aseguro que se terminará y lo publicaré aquí. Gracias por vuestra paciencia.
Me estoy terminando El Ejército Negro II. El Reino de la Oscuridad. Me está encantando. Voy a ponerlo en la lista.
Nada más. Disfrutad del fin de semana!

martes, 15 de febrero de 2011

Volviendo.

¡Hola! Hace unos días que no cuelgo nada. Unos avisos hoy:
-He retomado también el cuento trágico; espero terminarlo en unos días y colgarlo aquí.
-Ahora enseguida cuelgo el capítulo VI de Luz y sombra en http://www.luzysombrafuegoyhielo.blogspot.com/ . Sarah se enfrentará al peligro cara a cara...
-He terminado el libro que estaba leyendo, El Ejército Negro I, y está muy bien. Ahora estoy con la segunda parte, llamado El Reino de la Oscuridad. Eso me retrasa un pelín el avance de Fuego y hielo, pero además, como ahora estoy escribiendo un momento muy crítico, prefiero tenerlo bien organizado para que cuando lo escriba lo haga de un tirón.

-He descubierto un libro muy curioso que se llama Cuando los hombres creyeron ser dioses, un libro que trata de los nazis. Me llamó especialmente la atención porque lo escribió una chica de 15 años, Irene Serrano, y está teniendo mucho éxito. Más información, aquí: http://www.editorialeducando.es/libros_hombres.php
Y eso es todo. ¡Saludos!

lunes, 7 de febrero de 2011

Luz y sombra.

¡Hola!
Hoy quería informaros que me gustaría colgar Luz y sombra al blog. Por ahora no, porque es bastante largo y sería una pesadez; hasta que no consiga hacer cómo descargarse, nada. Pero bueno, eso es lo que está en proyecto. Consta de XXXII capítulos más epílogo.
No tengo nada más que decir. Que paséis un buen día (:

domingo, 6 de febrero de 2011

Proyectos

Hoy voy a hablar de los proyectos de mis escritos que tengo. Son unos cuantos, así que...
-Fuego y hielo es la segunda parte de una bilogía que llevo escribiendo desde finales de 2009. La primera parte es Luz y sombra, y tiene 104.000 palabras aproximadamente. Voy por las 35.000 palabras, unas 75 páginas. La verdad es que en esta estoy avanzando muy rápido.
-Crónicas de Ancaria son mis próximos novelas. Van a ser una trilogía. Todavía  no tengo las cosas demasiado claras, y además hasta que no termine Fuego y hielo nada. Sólo digo que va a ser de fantasía y misterio y que los protagonistas se llamarán Marina y Marco. :-)
-El siguiente, que ya queda muy, muy lejano, será Flor de lis. Será bastante distinto a las anteriores; es de fantasía también, pero se desarrolla en la actualidad, no en un mundo épico inventado (Como Luz y sombra) ni en otro mundo (Crónicas de Ancaria). Protagonista: una chica llamada Lis. Añado que será muy misterioso.
Y eso es todo por hoy. A ver si en unos días empiezo a colgar más cosas.

sábado, 5 de febrero de 2011

Santiago de Compostela.

¡Hola!
Hoy cuelgo el cuento Santiago de Compostela.
Tiene introducción y todo, para explicar un poco de qué va y con qué fin lo escribí. Como añadidura voy a poner que el manuscrito lo escribí el 27 de octubre de 2010, aunque lo retoqué un poco anteayer.
Pues nada, aquí lo tenéis. Espero que os guste ;)


Santiago de Compostela

Introducción

Esta pequeña historia la imaginé cuando acabamos de dar en sociales Al-Andalus y el mundo feudal.
No es un cuento con mucho sentido; sólo quería “estudiar” un poco escribiéndolo, enseñárselo a los compañeros de clase y comentarlo. Lo que sí que saco en claro con este cuento de dos páginas es que muchas personas necesitamos tener un sueño, un reto para vivir.
No está dedicado a nadie en especial, pero tengo que agradecerle cosas a mis compañeros de clase. No los voy a nombrar a todos porque no termino, pero quiero que estén presentes aquí porque me ayudaron, aunque fuera un poco tontería, a escribir este cuento. Siempre se agradece las ayudas, los pequeños pasos que te ayudan a seguir.
Gracias a todos.



Sólo los humanos son capaces de darlo todo por un sueño,
 por estúpido que sea.
Laura Gallego García, Memorias de Idhún II. Tríada.



Diego suspiró y terminó de limpiar la barra de la taberna.
--Un día como todos, ¿eh, muchacho?
Él alzó la mirada y vio un hombre viejo con un turbante. Tenía la barba blanca, acorde con los bigotes, y vestía una chilaba raída. Diego lo reconoció. Era un musulmán.
--¿Qué hace aquí?—dijo, frunciendo el ceño.
--Quería tomar agua. Voy a Galicia y tengo sed.
Diego farfulló algo incomprensible.
--Sé que no es muy normal ser musulmán en tierras mayoritariamente cristianas.
--No suelo hablar ni contactar con musulmanes.
--Chico, estamos en el año 954. La mayor parte de Al-Andalus es musulmana.
--De todas formas, aquí no se ofrece hospitalidad a los herejes.
--De acuerdo, pues. Proseguiré mi viaje. Que Alá te bendiga.
Diego ignoró el comentario.
--Y Santiago también.
El joven alzó la cabeza, genuinamente sorprendido.
Pero el viejo bereber ya se había ido.
--Pero… --murmuró, casi para sí mismo.
Diego miró de reojo a su padrastro, que conversaba distraídamente con un amigo suyo. Bien: no se daría cuenta de su ausencia unos minutos.
Se escabulló y vio al musulmán caminando en dirección al Camino de Santiago. Eso le desconcertó aún más.
Se acercó a él.
--Perdón, ¿qué es lo que acabas de decirme?
El bereber lo miró con sus ojos azules.
--He dicho: “Que Alá te bendiga”.
--No me tome por tonto.
El viejo permaneció en silencio un rato, mirándolo fijamente, como evaluándolo. Después asintió levemente.
--De acuerdo, te lo contaré todo. Pero vamos a hablar a un sitio más privado.
Diego entornó los ojos, sin confiar demasiado.
--¿Me dirás la verdad?
El viejo no contestó, pero hizo un gesto para que le siguiera.

Diego salió minutos después del granero donde había estado hablando con el viejo.
Según el bereber, no creía plenamente en la fe musulmana. Más bien, sus creencias eran más cristianas que musulmanas. Le había confesado que estaba haciendo el Camino de Santiago; había partido desde Egipto muchos años antes, queriendo cumplir un sueño.
Y, por lo visto, lo estaba consiguiendo.

Diego sacudió la cabeza. No, él no podía pedírselo. Pero, sin embargo, él también tenía un reto y tantas ganas de…
--Si quieres—le dijo la voz del viejo—puedes venirte conmigo. Sé que lo deseas.
--No puedo—contestó él automáticamente.
--Sí puedes. Coge un zurrón, llénalo de comida y de tus pertenencias más preciadas y vente a Santiago de Compostela.
Diego se lo quedó pensando mientras volvía a la taberna sigilosamente. El bereber era extraño, y tenía una actitud extraña.
Pero le había ofrecido lo que él siempre había deseado.
Y tomó una decisión.

Unos minutos más tarde salió, cargando su zurrón. Vio al viejo sentado en un tocón.
--Ya estoy listo.
Sonrió.
El bereber también sonrió.

El viaje fue mucho más duro de lo que Diego había imaginado. Se asombraba de la poca hospitalidad que tenía la gente al ver un hombre de rasgos musulmanes. Muchas veces no les dejaban dormir en las posadas y tenían que descansar al raso, con las estrellas como guardianas.
Una vez Diego le había preguntado:
--¿No quieres ponerte una cadena con la cruz en el cuello, como la que tengo yo? Te presto la mía, si quieres.
El bereber le había sonreído y le había dicho:
--No, gracias. Dios ya verá cómo soy y él es el único que tiene que juzgar. Y creo que ni por ésas les habríamos podido convencer.
Diego había querido decir algo, pero se había callado.

No hablaban apenas. Los dos tenían sólo un objetivo, y no hacía falta entretenerse. Y, sin embargo, iba naciendo una sincera amistad entre ellos. Diego observó más de una vez que un sueño puede unir a muchas personas.

Meses después (meses que a Diego le habían parecido eternos), la catedral compostelana se alzó ante ellos, en todo su esplendor. Diego se quedó con la boca abierta. El viejo se quedó tan prendado de tan magnífico espectáculo que cayó de rodillas a las puertas del edificio, dando gracias a Dios de corazón.
El bereber, cuando no era más que un niño, había oído hablar de la catedral, de sus figuras y formas, de sus esculturas, de la tumba del sagrado apóstol que estaba dentro.
Años más tarde partió de Alejandría sólo para verla.
Y veía que todo eso había merecido la pena.

Un día soleado, en algún punto de Galicia.
Un muchacho conversaba animadamente con un viejo de rasgos bereberes.
De pronto, el chico le dijo algo que le había tenido intrigado desde hacía unos meses.
--¿Te mereció la pena hacer un viaje tan, tan largo para eso? ¿Para que los cristianos te echaran nada más entrar?
El viejo lo miró fijamente.
--Sí, chico. Me mereció la pena y nunca olvidaré aquel momento.
Diego sonrió.
--A propósito… aún no sé tu nombre.
--Yo tampoco el tuyo. Yo soy… soy Salih ibn al-Hammad.
--Pues… entonces, si me lo permites… me gustaría llamarme de ahora en adelante… Diego ibn Salih*.
Ambos sonrieron.

Laura TvdB, 27 de octubre de 2010.

* En árabe, ibn significa hijo; por lo tanto, Salih ibn al-Hammad significa Salih, hijo de Hammad, y Diego ibn Salih significa Diego, hijo de Salih.

jueves, 3 de febrero de 2011

Mañana, un cuento.

¡Hola!
Ayer justo empecé a reescribir un cuento de dos páginas que escribí hace poco a mano. Lo terminé, y lo voy a colgar mañana, probablemente, pero no prometo nada. Se llama "Santiago de Compostela" y es un cuento algo absurdo, pero con un fondo de cuestión bueno. Es muy cortito, nada especial, y tampoco pretendo que lo sea. Sólo lo quiero poner para que lo leáis y tal, opinéis y vayáis viendo mi forma de escribir.
Así que nada, esperad un poco que en unos días se colgará el primer cuento.
Un saludo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¡Y se hizo!

Esta es la primera entrada "oficial" de mi blog recién creado.
Va a servir para colgar fragmentos de historias que escribo, cuentos, novelas, etc.
Espero que no solo sirva para satisfacer los deseos de una amiga. x)
A ver si descubro un poco cómo va esto.
Un saludo.