martes, 20 de junio de 2017

Sobre editoriales (I).

Hola a todos. Tengo el blog un poquito abandonado porque, como sabréis si me seguís en Twitter, estoy volcada en escribir mi novela. Pero quería hacer esta entrada porque no puedo hablar de esto con extensión en ninguna red social. Voy a hablar de editoriales.

Las personas a las que nos gusta leer y escribir dependemos –en mayor o menor medida– del mundo editorial. Y es un mundo complejo, donde el arte y el negocio se funden. Por eso es peligroso. Pero hoy no quiero hablar de lo turbio que hay detrás de los contratos, de las estafas, de las quiebras a propósito y de los disgustos, porque no me apetece y porque no lo conozco lo suficiente. Voy a hablar de algo bueno: de mis editoriales preferidas y de editoriales independientes.

Lo primero: ¿qué es una editorial independiente? Pues una empresa independiente. Sencillo, ¿no? Lo que ocurre en España (y en muchísimos países) es que, igual que con otros muchos negocios, las editoriales grandes van comprando a las pequeñas, de forma que se convierten en empresas millonarias. Esto en principio no tiene nada de malo. La práctica, sin embargo, es otra historia: al tener dinero, se tiene poder y se eclipsa al resto, y por ello es muy difícil hoy en día que una editorial pequeña y autónoma consiga las mismas ventas (en proporción), la misma distribución o el mismo crédito que los monstruos, como los llamo yo, porque acaparan la mayoría de la clientela por ser grandes, por tener mercadotecnia y publicidad, por poder costear eventos, etc. Por eso, desde aquí, os animo a todos a fijaros en qué compráis y dónde. Si amáis los libros, si amáis la literatura... no os limitéis a las librerías-franquicia enormes (El Corte Inglés, Fnac, Casa del Libro), ni tampoco a los grupos editoriales-monstruo. En la variedad está el gusto. Ejemplos de monstruos editoriales son:

- Grupo Planeta: Planeta no solo reúne a la editorial del mismo nombre, conocida por vender superventas, sino también a muchos otros sellos de mayor o menor prestigio: Tusquets, Temas de hoy, Booket (libros de bolsillo), todo Espasa-Calpe, Destino, Minotauro, Austral, CrossBooks y muchos más que me dejo.

- Penguin Random House: este grupo no es español, pero ha engullido muchos sellos nuestros. Aparte de toda la sección de Penguin y Penguin Clásicos, a Penguin pertenecen editoriales como Alfaguara, Nube de tinta, Debolsillo, Grijalbo, Montena, Plaza&Janés, Taurus o la hasta ahora independiente Ediciones B.

(No estoy diciendo que por ser grupos editoriales sean malos per se, que conste. Ni mucho menos.)

Pero en fin, quiero hablar de lo contrario. De editoriales que siguen siendo autónomas, más o menos conocidas pero que se sostienen por sí mismas, fieles a sus criterios. Os voy a hablar también de mis editoriales preferidas, que a menudo coinciden con ser independientes, aunque pondré las dependientes al comienzo.
¿Qué tiene que tener una editorial para que me guste? Pues un catálogo de libros buenos, una búsqueda de la calidad y no solo de la cantidad, unas traducciones que no parecen traducciones, una buena maquetación. En resumen, me gustan las editoriales que miman sus libros, que tratan bien tanto al autor como al lector. Que no son una máquina de hacer dinero, sino una búsqueda y una elaboración del arte. Es muy triste deformar la literatura para conseguir billetes.

Editoriales preferidas pertenecientes a grupos:

- Alianza Editorial. Alianza pertenece al grupo Anaya, pero es una editorial que ha mantenido su espíritu. Publica tanto clásicos como libros actuales, a autores nacionales y a extranjeros. Aunque con excepciones, sus traducciones son buenas y directas (o sea, que no son traducciones de traducciones como sí pasa con, por ejemplo, Austral). Rara vez sus libros tienen erratas o errores de maquetación y composición. Alianza, además, suele tener portadas bonitas (aunque eso sea muy secundario), incluso en los libros de bolsillo. Yo tengo varios de sus títulos, tanto clásicos como El guardián entre el centeno, Jane Eyre o El sí de las niñas como obras contemporáneas como Las sirenas de Bagdad (Yasmina Khadra). La sección de no ficción de Alianza es también destacable, en especial lo que atañe a filosofía y filología. Os recomiendo encarecidamente su sección de bolsillo. Y tengo muchísimas ganas de leer Los miserables, de Víctor Hugo, en la edición que tienen, íntegra, traducida por Mª Teresa Gallego Urrutia.

Edición de Guerra y paz de Alianza

Edición de Jane Eyre de Alianza (la mía).

- Austral. OJO: solo los libros españoles e hispanoamericanos. Austral es un sello de Planeta y publica clásicos. Su sección de bolsillo es un salvavidas para los amantes de la literatura española e hispanoamericana; hace poco sacaron la sección Austral Básicos, que publica libritos por nada menos que 3€. Aunque el material es muy pobre y son libros cutres, el precio realmente es irrisorio. Pero, cuidado: hablo únicamente de los libros sin traducción, porque en clásicos traducidos son un completo desastre: llegan a hacer traducciones de traducciones de la Odisea de Homero, y las que son traducciones directas suelen estar hechas por empresas de dudosa calidad. Austral es recomendable para tener algún clásico español en vuestra estantería, especialmente de los siglos XIX y XX: García Márquez, Miguel Delibes, Carmen Martín Gaite... yo, por ejemplo, tengo Nada de Carmen Laforet (bolsillo normal) y Azul... de Rubén Darío (en Básicos).

- Cátedra: me quedé loca cuando supe que pertenecía a Anaya también, porque es, probablemente, la mejor editorial española en cuanto a clásicos se refiere. Sus libros son una delicia: escogen editores excelentes, la mayoría filólogos y catedráticos especializados en la obra editada o su época. Sus clásicos suelen tener una introducción muy acertada que pone la obra en contexto. Las notas al pie son muy pertinentes y no abusan de ellas. Cierto es que las portadas de Cátedra son más feas que pegar a un padre, pero no se puede todo en esta vida. Las traducciones son excelentes. Os recomiendo encarecidamente la colección Letras Hispánicas, de clásicos españoles en versión de bolsillo. Son libros de bolsillo (o sea, baratos) pero bien maquetados y compuestos, que os acompañarán muchos años. Ante la duda de qué edición coger de un clásico español, Letras Hispánicas es vuestro pastor, nada os falta. Yo no tengo muchos libros de Cátedra porque los suelo coger de la biblioteca; solo tengo El delincuente honrado de Jovellanos, Crónicas de Indias, el Lazarillo de Tormes (editado por Francisco Rico) y El trovador. Hago una recomendación especial para Poemas de romancero, editado por Álvaro Alonso; las Cartas marruecas y Noches lúgubres de Cadalso, editado por Russell P. Sebold, y las Leyendas de Bécquer, editadas por Pascual Izquierdo (aunque la edición de Crítica es más explicativa y completa, pero quizá demasiado para un lector medio).

Anna Karénina, excelente edición de Cátedra. Milagrosamente, la imagen no da ganas de apuñalarse los ojos.

He aquí un bonito ejemplo de lo que es una portada FEA. MUY, MUY FEA. Muy de Cátedra.


Editoriales preferidas independientes:

- Siruela. Ah, Siruela. Siruela me parece la editorial independiente por excelencia (aunque un 45% de sus acciones pertenecen al grupo Anaya). Es un sello de referencia en España, y se lo ha ganado a pulso. Todos los libros de Siruela que he leído son buenos. Ni una excepción. Traducidos o sin traducir. Ficción o no ficción. Juvenil o adulto. Siruela siempre es un acierto, chicos. Su sección infantil y juvenil es oro, de verdad; ha traducido libros que de otra forma nunca habrían llegado a España. Por ejemplo Tonke Dragt, tal vez la autora neerlandesa de infantil y juvenil más importante, pero desconocida aquí hasta que Carta al rey llegó a España. Jordi Sierra i Fabra también ha publicado en Siruela, así como Cornelia Funke con la trilogía del Mundo de tinta. Personalmente, uno de mis muchos pendientes de Siruela es La Academia, novela juvenil de P.D. Baccalario (bajo el pseudónimo de Amelia Drake).

- Acantilado. Acantilado nació hace relativamente poco como la contraparte española de Quaderns Crema, un sello que publica en catalán. Pese a que nació en 1999, ya es conocida por sus libros minuciosamente escogidos y editados con una calidad admirable. Todos sus libros tienen un diseño fácilmente reconocible, con la portada y contraportada negros y la parte de arriba naranja o roja, un dibujo sencillo y con el título, el autor y (un aplauso, por favor) quién ha hecho la traducción, si la hay, en la misma tipografía. Si hay algo por lo que conozco Acantilado es porque han publicado casi toda la obra de Stefan Zweig al español. No sé si conocéis mi amor por este maravilloso y cuasi perfecto escritor austriaco (probablemente estéis hartos de oírmelo decir), pero si no, echadle un vistazo. No obstante, Acantilado no publica de cualquier manera, no. Cuidan la maquetación (casi todos sus libros tienen formato rústico con solapas), el dibujo de la portada; apenas hay erratas; las sinopsis en la parte de atrás van directas al grano, sin florituras, pero despiertan el interés del lector. Los traductores de Acantilado son unos profesionales como la copa de un pino, hombres y mujeres. Pero no estoy hablando ya de Stefan Zweig, eh. Su colección abarca ficción y no ficción, novelas y epístolas, biografías y ensayos. A pesar de que me falta mucho por leer, esta editorial es genial. Me atrevo a decir que ni uno solo de sus libros está mal escrito o es una obra literaria mediocre, pese a que no haya leído ni un cuarto de su catálogo.
La única pega que puedo poner a Acantilado es el precio de sus libros: varía de 10 a 50€, pero una novela de una extensión media puede costar fácilmente 25-30€. Soy consciente de que una editorial independiente y no demasiado grande debe mantenerse y no puede poner precios de bolsillo, pero uf, mi cartera se resiente. Por eso solo tengo dos libros suyos: La utilidad de lo inútil, de Nuccio Ordine, y Clarissa de Stefan Zweig. Ahora bien, Novelas de Zweig (un compendio de doce novelas suyas) me hace ojitos desde hace mucho. Estoy segura de que de aquí a unos años mi colección Acantilado irá en aumento.

Un libro pendiente por leer, de Acantilado


-Anagrama: creo que poca gente que lea literatura adulta no conoce Anagrama, pero por si acaso yo estoy aquí para recordarlo. Anagrama es una de las editoriales más prestigiosas de España que, además, convoca premios igual de prestigiosos: el Premio Herralde de novela y el Anagrama de ensayo. Anagrama publica literatura contemporánea, desde Truman Capote hasta Carmen Martín Gaite, desde Kazuo Ishiguro hasta Alessandro Baricco, desde Arto Paasilinna a Vladimir Nabokov. Anagrama se atreve con todo lo bueno, sea del país que sea. El diseño de sus libros también es fácilmente reconocible: de líneas rectas, ponen claramente el título y el autor con la misma tipografía en casi todos los libros, y en un recuadro central una foto, dibujo o cuadro. La colección de narrativa extranjera «normal» es de un color amarillo claro, y la colección de Compactos tiene una enorme gama de colores. Yo por ahora solo tengo cuatro títulos suyos en mi estantería: Novecento, de Baricco; Los restos del día y Nunca me abandones, de Ishiguro, y La hoguera de las vanidades, de Tom Wolfe. Anagrama tiene muchísimos títulos, muchísimos géneros, muchísimos autores. Buenas traducciones, buenas ediciones y precios muy asequibles en su colección Compactos (que son de bolsillo y suelen costar unos 10€ o menos). Un gusto. Si vais a la biblioteca, seguro que encontraréis Anagrama por todas partes. Junto con Siruela, creo que es una de las mejores editoriales españolas que hay.

Océano mar, de Baricco, es una lectura maravillosa.

Un clásico contemporáneo que quiero leer sin falta.


- Blackie Books. A pesar de que apenas he leído un par de libros de Blackie Books, me llama mucho la atención. Eligen obras rompedoras, llamativas, escandalosas a veces. Yo no estoy interesada en todo su catálogo, pero Instrumental, de James Rhodes, ya es uno de mis libros favoritos de todos los tiempos. Blackie Books es una editorial con mucha personalidad, tanto en su diseño exterior como interior. Aunque sus precios no son baratos, merecen la pena: tienen preciosas ediciones en cartoné, con traducciones excelentes. Se nota que ponen mimo a sus libros y que los eligen bien. Tengo pendientes tres títulos suyos: Cuando yo tenía cinco años, me maté, de Howard Buten; El libro de Gloria Fuertes (biografía y obra de la autora), y Tres hombres en una barca (por no mencionar al perro), de Jerome K. Jerome.

Mirad qué buena pinta tiene.


-Libros del Asteroide: nacida en 2005, tampoco he tenido la oportunidad de leer apenas muchos de sus títulos, pero me atrevo a decir que es una editorial excelente. Al igual que Acantilado, escogen minuciosamente las obras que publican y, por lo que yo he leído e investigado, no me he encontrado con ningún libro suyo mal escrito, más bien lo contrario. No voy a decir mucho más porque prefiero hablar más extensamente cuando la conozca más, como con Blackie Books. Pero ahí está, una editorial que se ha labrado el respeto de los lectores y críticos literarios en apenas una década. Tengo muchas ganas de leer Algún día este dolor te será útil, de Peter Cameron; Morir en primavera, de Ralf Rothmann y Yugoslavia, mi tierra, de Goran Vojnovic. Asombrosamente, su literatura de no ficción tiene una calidad literaria de caerse hacia atrás; lo digo porque parece que si se escribe un hecho real da igual el estilo literario. Pista: no.

Uno de mis pendientes de Libros del Asteroide. Me apasionan los libros que tratan el tema de la guerra.



- Nocturna Ediciones. Seguro que muchos conoceréis Nocturna, porque los últimos dos años ha conseguido un éxito enorme para una editorial reciente e independiente. Pero se lo ha ganado a pulso. Nocturna es una editorial que es conocida, sobre todo, por su literatura juvenil. Los títulos más famosos son de Iria G. Parente y Selene M. Pascual, James Dashner o Andrea Izquierdo, pero tienen muchos más no tan conocidos. Personalmente, tengo una relación de amor-odio con esta editorial. Creo que escogen unos libros con un enorme potencial, pero a veces no lo explotan (pasan por alto errores tontos de estilo, por ejemplo). Aunque ponen atención en todos sus volúmenes publicados, se nota cuáles tienen una intención más comercial y cuáles los publican por mero amor al arte. Han rescatado las obras de Eduard von Keyserling, autor alemán conocido en su época y que, desgraciadamente, ha caído en el olvido; también han hecho dos preciosas ediciones de Dickens, Nicholas Nickleby y La tienda de antigüedades. Publican historias originales y las dan a conocer. Cierto es que otras no son ni originales, ni relevantes, ni buenas literariamente hablando, pero a veces (repito: a veces, solo a veces) se necesita sacrificar eso para potenciar otros libros desconocidos. En todo caso, editan bien, cosa extraordinaria en libros juveniles. Me refiero a que sus libros no tienen casi erratas, están bien compuestos (interlineados, espacios, márgenes), las traducciones no están mal, etc. Creo que en Nocturna hay que fijarse en las obras que no se potencian tanto en las redes sociales, los libros que no están de moda, no solamente aquello de lo que hablan los booktubers hasta la saciedad. Ojo, eso no quita que sean malos de por sí (La flor de fuego, por ejemplo, es un libro admirable). Estoy deseando leer a autoras de su colección de adulto, Noches Blancas, como Kazumi Yumoto y Élisabeth Gille.

Por lo visto, Kazumi Yumoto abarca en sus obras el tema de la muerte de un ser querido. Tengo muchas ganas de leerla.

Y eso es todo por ahora. Quiero decir que, como habréis visto, no soy experta y me falta muchísimo por leer y aprender, mucho por investigar del mundo editorial. Pero bueno, creo que es un tema que, a pesar de todos los blogs y los canales de Youtube sobre libros, no se trata mucho. Una editorial es lo que nos permite leer libros, chicos. Tienen una importancia crucial.

Si os interesan los libros que leo, os recuerdo que tengo cuenta en Goodreads, una maravillosa red social donde apunto todas mis lecturas y escribo lo que me han parecido.

miércoles, 31 de mayo de 2017

La experiencia de leer el "Quijote".

Hola a todos. Como algunos sabréis, hace algo más de un mes por fin decidí lanzarme a leer la obra universal de la literatura española, Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra. He hizo actualizando y comentando mis avances en mi cuenta de Goodreads y de Twitter, y hoy mismo he terminado la segunda parte.

Solamente quiero expresar lo que siento hacia esta obra en una especie de reseña (esa palabra se queda muy corta, la verdad) donde, no sin esfuerzo, resumo los puntos que a mí más me han fascinado de la obra y os animo a todos a leerla. Os dejo a continuación la reseña que ya he publicado en Goodreads (podéis acceder pinchando en este enlace):

¿Cómo se puede empezar una reseña de la mejor novela de la literatura universal? Porque sí, ya no lo niego ni lo dudo. Don Quijote de la Mancha es la mejor novela, y quizá la mejor obra, de toda la literatura universal.

Quizá lo mejor sea empezar por lo difícil. Porque sí, el Quijote no es una obra fácil. Tiene más de 1.000 páginas, 400.000 palabras, 22.000 de ellas que no se repiten. Está escrita hace 400 años, tiene muchísimas referencias literarias, culturales, históricas. Tiene cientos de refranes y un vocabulario casi técnico sobre la caballería, el mar, los ropajes. Se insertan poemas y citas de otros autores. Hay historias dentro de historias, monólogos larguísimos, descripciones complejas. Y todo ello compuesto con una maestría que solo puede salir de un genio.

Millones de personas han leído el Quijote. Millones lo han disfrutado. Millones lo han aborrecido. Miles lo han estudiado. Cientos lo han estudiado a fondo. Por eso me siento un poco abrumada a la hora de hablar del Quijote, porque nada de lo que diga será nuevo. Pero si consigo convencer a una persona, aunque sea solo a una, de que lea esta obra, la saboree, la disfrute y aprende de ella, habrá merecido la pena poner esto por escrito.

¿Qué puedo decir? ¿Qué es lo mejor de esta obra? ¿El lenguaje, los personajes, la trama, la estructura? ¿La originalidad? La verdad: todo. Pero como no puedo hablar de todo, os hablaré un poco de algunas cosas.

- El lenguaje. Escribir una obra transgresora nunca es fácil. Pero escribirla y poder expresar cada una de las ideas, pensamientos, diálogos y acciones de los personajes con claridad y pureza literaria es casi imposible. Si nos encariñamos de Quijote y de Sancho es por cómo hablan y cómo los conocemos. Si los podríamos dibujar con los ojos cerrados, incluso los que no han leído la obra, es porque las descripciones que hace Cervantes son magistrales. Leed las primeras líneas del primer capítulo, ese manido y repetidísimo En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme..., solo el primer párrafo. Leedlo y pensad en cómo ha sido capaz una persona de empezar así la historia de un pobre loco a quien conocemos como si fuera ese amigo entusiasta y que en realidad da un poco de pena. Fijaos en el ritmo de la narración, en cómo parece que se recita mientras se lee.

- Los personajes. Quijote. Sancho. Cervantes inventó los personajes redondos. Sí, podéis decir que ya hay personajes profundos y redondos en muchas obras literarias anteriores, pero ninguno ha conseguido el realismo de Quijote y Sancho ni la evolución que sufren. Esa quijotización de Sancho, esa sanchificación de Quijote; ese contrapunto constante e hilarante; esos diálogos profundos. Y ojo, es que no solo los protagonistas están bien perfilados. Fijaos en algunos secundarios que ya quisieran tener otros libros: Marcela, esa mujer que no siente la necesidad de casarse y que supone una bofetada al machismo de entonces y de ahora; los duques, que quieren ocio sobre todo lo demás, a costa de jugar con el desequilibrio mental de un hombre...

- Los temas que trata. ¿Qué es libertad? ¿Qué es cordura? ¿Qué es locura? ¿Qué es la felicidad? Cervantes habla en boca de los personajes sobre la inquietud del ser humano, sobre el propósito de la vida, sobre la libertad que ansiamos y que no tenemos, o que tenemos y no percibimos. No solo es una novela, no; el Quijote tiene mucho de ensayo. Pero de ensayo de los buenos, de los que te hacen pensar a ti y no te restriegan sus ideales en la cara.

- La ruptura con lo anterior y la innovación. El Quijote es una obra subversiva, transgresora, una patada a toda la literatura anterior y una línea de salida para la posterior. La prosa no fue igual después de esta obra. La literatura no fue igual después de esta obra. El juego que hace Cervantes con la realidad supone tal choque con el momento que muchos ni siquiera lo entendieron (ojo, no lo entendió ni Lope de Vega, así que no penséis que no entenderlo era de tontos). Esa exquisita ironía que hace al criticar las novelas de caballerías creando un personaje totalmente caballeresco y a la vez anticaballeresco; ese juego de metaliteratura cuando Cervantes incluye sus propias obras en la quema de la biblioteca de don Quijote, en insertar el propio libro del Quijote en el Quijote, en la burla que hace de la falsa continuación de Avellaneda... ya quisieran muchos artistas de hoy en día jugar así con la realidad y la ficción.

En fin, podría decir miles de cosas más. Pero, para mí, esas han sido realmente las que me han hecho abrir los ojos y sentirme minúscula.
Entiendo a todos los que pensáis que es un tostón. Lo entiendo porque yo he sentido lo mismo. Tanto Quijote, Quijote y Quijote acaba creando un odio irracional a la obra. Lecturas obligatorias, lecciones metidas con calzador en la memoria para vomitarlas en el examen, incluso desprecio por parte de algunos lectores si no la habéis leído. Yo también lo he vivido. Pero la obra no tiene ninguna culpa de que haya personas que no la sepan explicar, que no sean capaces de transmitir lo que es realmente.
Si sois muy jóvenes, si no habéis leído mucho, si no entendéis bien el español, si no habéis leído clásicos, si no conocéis la historia de España de forma general o no tenéis un panorama de la literatura del siglo XVI en la cabeza, puede que no sea el momento para lanzarse de cabeza a la piscina. No pasa nada. El Quijote no es una obra para leerse en una tarde, ni bajo presión, ni con prisa. Pero sí os recomiendo que en algún momento os animéis, aunque sea una página al día, aunque leáis otras cosas a la vez, aunque tengáis que parar para buscar significados de palabras o referencias.

El Quijote es nuestro gran tesoro. Es la joya de la literatura española. Es el porqué del arte. Obras como esta nos hace mejores personas, nos enriquecen, nos purifican. Os aseguro que si leéis (leéis de verdad, entendiendo, saboreando) la obra magna de Cervantes, ganaréis.

Por último, quiero hablar un poco sobre ediciones, ya que es un tema que a menudo se pasa por alto. Yo he usado la magnífica edición de la RAE por el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte; tiene introducción y artículos de varios miembros de la Real Academia y de personas importantes del mundo literario español, pero las notas al pie son de Francisco Rico, para mí el mejor cervantista que tenemos actualmente. Las notas son numerosas, pero aclaran términos, explican refranes, incoherencias y, en resumen, ayudan al lector sin sobrecargarlo de información. El libro es de la editorial Alfaguara, es de tapa dura y tiene el precio casi risible de 13,95€, probablemente porque esté subvencionado. Es una edición excelente con un precio de libro de bolsillo. Os la recomiendo mucho. Otras ediciones (en España), como la de Florencio Sevilla Arroyo en Penguin Random House o John Jay Allen en Cátedra también están cuidadas y tienen un precio bastante asequible, y además me consta que los editores saben lo que dicen (yo misma he usado libros editados por Florencio Sevilla). Insisto que antes de comprar o leer investiguéis un poco la edición. A menudo un clásico puede parecer infumable e incomprensible porque no entendemos ciertas cosas que un buen editor sí nos aclararía. Preguntad a personas que sepan del tema (filólogos, libreros, bibliotecarios, estudiantes de literatura...) y escoged un buen libro. No os fiéis de la portada o de la tapa ni de las ilustraciones. Y, por supuesto, huid de las traducciones.

Bueno, poco más. Si habéis llegado hasta aquí, gracias por leerme. Espero haber transmitido bien lo maravillosa que es esta obra. He de aclarar que le he puesto las cinco estrellas a pesar de no ser un libro que (al menos en caliente) haya adorado, que me haya cambiado la vida y que haya leído disfrutando en cada momento. De los más de 250 libros que tengo puntuados en Goodreads, solo 9 o 10 tienen cinco estrellas, para que entendáis que no doy la puntuación máxima a cualquiera. Pero el Quijote, a pesar de tener fragmentos más pesados, se merece las cinco estrellas y más. Sí, se ha convertido en un imprescindible de mi estantería. Leerlo ha sido una experiencia que no voy a olvidar.

domingo, 9 de abril de 2017

Como renace la primavera.

Resurgiré como renace la primavera
de las ramas desnudas y el frío seco;
resurgiré como renace el ave fénix
de un montón de cenizas y de huesos.

Renazco de mí misma otra vez
con el aura tímida que anuncia el sol:
seré el blanco de una flor de lis,
verde brillante, escamas de dragón.

Superaré los engaños y las mentiras,
el miedo al pasado, las palabras enfangadas;
huyo de un «te quiero» que es «te poseo»,
de agujeros y conjuntos de nada.

Resurgiré del miedo, del vacío, del desastre,
sea tormenta, huracán, vendaval, tornado.
Volveré nueva, irreconocible, impertérrita,
y ya dará igual que sea invierno o verano.

Laura TvdB, abril de 2017.


(Este es el primer poema que escribo en mucho tiempo, y estoy extrañamente orgullosa de él. Sé que la poesía no es lo mío, pero a veces necesito intentarlo. Espero que os haya gustado. Podéis decirme lo que os ha parecido en Twitter o en los comentarios.)

domingo, 19 de febrero de 2017

Fragmento del "Proyecto Cat" (III).

Se paró delante de ella e hizo una profunda reverencia. La sonrisa desapareció con lentitud, dando paso a su habitual gesto neutro.
—Mi señora Catalina.
Ella le devolvió el saludo.
—Mi señor Gabriel. Bienvenido a vuestra casa.
—Gracias.
—¿Cómo han ido las batallas?
—Muy bien. Hemos vencido y recuperado toda la ribera del Fontana. Y Guadalbey vuelve a ser nuestro.
Trató de recordar dónde estaba el castillo de Guadalbey, pero no lo consiguió, de modo que hizo un leve asentimiento.
—Me alegro. Y también me alegro de que hayáis regresado ileso.
Don Gabriel asintió a su vez y se dirigió a los caballeros. El recibimiento había terminado.

Aquella noche no cenaron juntos. Algunos de los caballeros de su esposo se quedarían allí unos días antes de marchar a sus respectivos hogares, de modo que la cena, a petición de don Gabriel, fue «privada, por asuntos de guerra». Catalina intentó tragarse la decepción que aquello supuso, después de haber organizado los platos y el comedor, después incluso de haber contratado a un prestigioso trovador de batallas épicas. Acompañó a don Gabriel en la comida, durante la cual mantuvieron una conversación vacía, y se cruzaron por la tarde en algún pasillo. Nada más. Por la noche ni siquiera quiso probar bocado. Se sentía demasiado abandonada como para recordárselo en una mesa vacía.
Para no torturarse más, se dispuso a leer un rato en su salita. Pero las letras danzaron delante de sus ojos y no se pudo concentrar. Gracias a Dios, desde ahí arriba no podía escuchar el jaleo que armaban los hombres de su marido. Solo esperaba que él no se emborrachara. Si lo hacía, las mañanas del día siguiente eran más cortantes que un cuchillo. ¿Visitaría su alcoba más tarde, o lo dejaría pasar? Intentó mentalizarse para lo primero, pero eso solamente empeoró su ánimo.

Un ruido la despertó de un sueño ligero horas después. Alzó la cabeza, asustada, y miró a la puerta. Don Gabriel acababa de abrirla.
—Buenas noches —se adelantó ella, parpadeando repetidamente para quitarse el desconcierto de encima.
—Buenas noches.
—¿Es muy tarde?
Su esposo cerró tras de sí y echó un vistazo a la sala antes de contestar:
—No. No demasiado.
Catalina calló, sorprendida. ¿Por qué, si no era tarde, había subido a verla? Dudaba que fuera por hablar con ella.
—Me gustaría hablar con vos.
Se recolocó un mechón de pelo detrás de la oreja, estupefacta.
—¿Sí?
Por el leve fruncimiento de labios de él adivinó que no le había agradado su reacción.
—¿Os importa si me siento?
Alzó las cejas.
—No, por supuesto —se incorporó un poco más en su asiento y le señaló el sillón que había enfrente. «Normalidad», se dijo. «Ante todo, normalidad y educación».
Gabriel se sentó y se cruzó de piernas. Miró unos segundos al fuego de la chimenea antes de volver sus ojos hacia ella. La luz variable le afilaba más los rasgos de la cara y la cicatriz de su ceja.
—Bueno, más bien quería preguntaros algo.
Catalina asintió lentamente. Antes de que él pudiera seguir hablando, ya supo lo que iba a decir. «¿Cómo no lo he adivinado antes?», se increpó. Tragó saliva.
Gabriel carraspeó, fijó su mirada en el suelo un momento y luego la alzó otra vez. Casi le marearon esos ojos claros y certeros como saetas.
—Sé que quizá puede que parezca algo estúpido… —volvió a carraspear y sacudió la cabeza—. ¿Estáis embarazada?
Catalina entreabrió los labios. Tuvo que volver a tragar saliva antes de contestar.
—Yo, eh… —por algún motivo era incapaz de desviar la mirada, y eso empeoraba la situación, porque los ojos de Gabriel se clavaban en ella, y dolían, a cada segundo dolían más—. Eh… no. No, no lo estoy.
Su marido parpadeó dos veces y suspiró.
—Me lo imaginaba —se levantó de un salto—. Parecía evidente, pero quería asegurarme. Perdonad la estupidez. Si lo estuvierais, se notaría, ¿verdad?
Catalina apenas pudo juntar la respuesta en su cabeza y se llevó una mano al collar, ocultando sus nervios.
—Sí. Sí, sí. Claro que se notaría —parpadeó varias veces, cabizbaja—. Lo… lo siento. Bu-bueno, yo… —la frase quedó colgando de sus labios, pues no supo qué añadir a eso, y terminó por callar.
Don Gabriel permaneció unos segundos más cruzado de brazos, evaluándola o evaluando algo que ella deseaba saber pero no sabía, como empezaba a ser usual, como empezaba a ser usual con él.
Su nudo de pensamientos se cortó cuando él se acercó y le ofreció la mano para levantarse. Vacilante, lo hizo. Gabriel alzó la otra mano y le acarició el cuello con el índice. Catalina se estremeció. Era una caricia hiriente.
—Os veré dentro de un rato en vuestros aposentos.

Dejó de sentir su tacto de repente. Don Gabriel se fue y cerró la puerta con un golpe. Catalina se quedó ahí, estática, dolida, aterrada.

(Sigo avanzando con mi novela, ¡ya llevo 75.000 palabras! Este fragmento pertenece más bien al comienzo. Espero que me digáis lo que os ha parecido. Por cierto, estoy activa en Twitter, Goodreads y Letterboxd, para tener contacto conmigo o ver mis actualizaciones en libros o películas).

viernes, 30 de diciembre de 2016

Mis mejores lecturas de 2016.

¡Hola a todos! Viendo algunos vídeos se me ha ocurrido escribir una entrada sobre las mejores lecturas que he hecho este año. Es la primera vez que lo hago y me apetece un montón.

Debo empezar diciendo que este año he leído 64 libros (en Goodreads, 61); para mí es todo un récord (antes no superaba los 30), pero además he conseguido leer bastante variado: clásicos hispánicos o extranjeros, literatura infantil y juvenil, ensayo, histórica. Lo segundo es que mi lista no es un top, a excepción de los cuatro últimos, que son los que más me han gustado de todos. Dejaré un enlace a la reseña correspondiente en Goodreads que suelo hacer al terminar de leer cada libro, por si os interesa mi opinión o crítica más extensa.

¡Empecemos!
  • Poética, Aristóteles. Una pequeña gran obra ideal para los amantes de la literatura, la teoría literaria, la crítica literaria o la literatura clásica. Se lee rápido y enseña mucho. Muy recomendable para todo el mundo, especialmente para los estudiantes de lengua y literatura.
  • No tendréis mi odio, Antoine Leiris. Me topé con esta obra por casualidad. Leí el título y me enamoré; leí la premisa y me enamoré aún más. Este pequeño librito autobiográfico expresa el dolor de su autor, Antoine Leiris, cuando le comunicaron la muerte de su mujer tras los atentados terroristas de París en noviembre de 2015. Son pensamientos escritos con una sencillez abrumadora, la pérdida hecha palabras, el sentido del dolor, el amor del ser humano, la capacidad para seguir adelante. Y la carta... bueno, la carta es desgarradora. Os dejo con el comienzo: El viernes por la noche le robasteis la vida a un ser excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo, pero no tendréis mi odio. Si entendéis el francés, os dejo el enlace original aquí.
  • A Game of Thrones, George R.R. Martin. Sí, señores, me he iniciado como lectora en el mundo de Canción de hielo y fuego por fin. Decidí ser valiente y leérmelo en inglés; y me sorprendí mucho al entenderlo casi todo y zampármelo en una semana. Tiene un estilo fascinante, difícil pero no complicado. Los personajes son oro, verdaderamente. Su evolución y carácter son lo más importante en la historia. Pero la ambientación o la trama no se quedan atrás. Un imprescindible para los amantes de la épica, la fantasía, o las buenas historias. Y conste que yo ya había visto la serie, pero aun así me atrapó. Para la reseña en Goodreads pincha aquí.
  • ¿Fue él?, de Stefan Zweig. Bueno, bueno, ya empezamos con lo mejorcito. He aquí mi confesión: Stefan Zweig se ha convertido en uno de mis autores favoritos de todos los tiempos. Allá por 2013 me leí Veinticuatro horas en la vida de una mujer, y me encantó. He tardado tres años en volver a leer algo de él, y ya no he podido parar. Tiene un lenguaje tan rico y exquisito... y encima con aparente naturalidad, como si estuviera chupado evocar sensaciones, paisajes, diálogos..., o condensar una historia profundísima en 75 páginas. ¿Fue él? es una obra desconocida que resulta impactante. Te ríes y lloras a partes iguales. Mezcla de ensayo, misterio, diario, cuento. Es apasionante, de verdad: leedlo. Para la reseña en Goodreads pincha aquí.
  • La luz entre los océanos, de M.L. Stedman. Este libro publicado hace un par de años tiene el espíritu de las novelas clásicas del siglo XIX. Una calidad literaria encomiable que evoca los paisajes australianos, una historia de amor realista y dura, un drama sólido que evita los culebrones, unos personajes de carne y hueso con el que el lector empatiza pese a sus decisiones equivocadas... trata algunos temas de forma atrevida y clara, como el matrimonio, la soledad, la pérdida, el remordimiento, la esperanza o la redención. Debo reconocer que algunas partes no me engancharon, pero teniendo en cuenta lo bueno que es todo lo demás, se puede pasar por alto. Además, la traducción de Gemma Rovira es muy buena, apenas parece una traducción. Para la reseña en Goodreads pincha aquí.
  • El nombre del viento, de Patrick Rothfuss. Bueno, otro superventas que tiene todo el derecho del mundo a serlo. Este proyecto ambicioso de fantasía épica (o no tan épica) está desarrollado con maestría. El despliegue del mundo, la ambientación de la Universidad, las criaturas, la explicación de la magia... todo encaja, no da la sensación de "ya visto" y deja con ganas de más. Pero, por supuesto, lo más destacable de esta trilogía son sus personajes, pero sobre todo su protagonista, Kvothe, uno de los mejores personajes que he leído en toda mi vida. Su personalidad es fascinante, su compleja psicología que el lector entiende sin tener que tragar descripciones inútiles, su inteligencia, su sentido del humor, su orgullo y cabezonería... no, no es el típico héroe de la fantasía; es casi una persona real, con grandes virtudes y grandes defectos. Una leyenda, vamos. Aquí puedo decir que también me encantó la segunda parte, El temor de un hombre sabio. Y espero con ansias la tercera. A los que aún no os hayáis adentrado en el mundo de la Crónica del asesino de reyes, un consejo: no desistáis con las primeras páginas, porque no enganchan. Pero llegad a la 150 y veréis. Por cierto, la traducción, de Gemma Rovira también, es buena. Para la reseña en Goodreads pincha aquí.
Y, por fin, la crème de la crème. Dos libros que no solo son favoritos de este año, sino de todos los libros que he leído en mi vida. En serio, maravillosos es quedarse corto.


  •   Entre tonos de gris, de Ruta Sepetys. Una sencilla novela histórica. Pero es más. Es mucho más. Entre tonos de gris habla de la deportación de lituanos a Siberia durante la Segunda Guerra Mundial. Lo cuenta desde los ojos de Lina Vilkas, una chica de quince años, que pasa de tener una vida feliz a vivir un infierno. Lo destacable de esta historia es que todos los ingredientes son buenísimos: un lenguaje sencillo pero sugestivo, un rigor histórico que solo se consigue con una documentación extensa y directa, el equilibrio perfecto entre acción y pensamiento, entre descripción y diálogo; y unos personajes entrañables, realistas, desde la protagonista y su familia, pasando (cómo no) por Andrius, e incluso en los secundarios, que tienen luz propia: Kretzsky, el calvo, el padre de Lina... Entre tonos de gris es la expresión de lo peor y lo mejor del ser humano. Una denuncia al silencio, un canto a la libertad y al amor. Me quedé completamente impactada, y aún lo estoy. Por supuesto, ya me he leído los otros dos libros de su autora, Ruta Sepetys, que son El color de los sueños y Lágrimas en el mar, libros admirables y muy recomendables también. Para la recomendación literaria que hice en el blog, pincha aquí.

  •   Carta de una desconocida, de Stefan Zweig. No tengo palabras para expresar lo que me hizo este libro. Ha sido una auténtica revelación literaria. Cada palabra, cada expresión, cada imagen que crea. Las emociones que destilan las páginas. El dolor. La obsesión. La melancolía. El vacío, ese vacío en el que caemos y nos conduce al abismo más profundo. De alguna forma el autor ha conseguido moldear los sentimientos y transformarlos en palabras que llegan al alma. Es el ejemplo perfecto de por qué el ser humano crea arte, de por qué existe la literatura. Carta de una desconocida es arte con todas las letras. Una novelita tan maravillosa como discreta, que habla de ciertos temas con una transparencia aterradora (¿Cuánto daño se puede llegar a hacer el ser humano a sí mismo?, ¿Hasta qué punto la vida es vida cuando deja de tener sentido o cuando este es un enorme agujero?). En fin, no puedo expresar mucho más. Me atrevo a decir que este libro ya me ha cambiado la vida. Para la reseña en Goodreads pincha aquí.

Y eso es todo. Espero que os haya gustado esta lista y que os animéis a leer. Que el año 2017 esté lleno de lecturas profundas y enriquecedoras. ¡Un beso!