martes, 29 de enero de 2013

Miedo y valor (III).


Vuelvo con la novela que tengo muuuchas ganas de escribir y no paro de darle vueltas. Normalmente daría el título, pero esta vez no, por varias razones. Pista: el título está dentro del texto, y es un título largo.
Este fragmento cortito que os dejo a continuación es una de las partes (en mi opinión) más chocantes de la historia. Solamente es un boceto, y tal vez no os llegue tanto como quiero que os llegue, porque no habéis leído la historia entera, ni sabéis bien de qué va. Pero quería... ¿enseñarla al mundo? Sí, eso.
Es bastante corto. Pero... ¡ay!, ya no me enrollo más. OPINAD si queréis. Y si no queréis... también. Por favor, lo digo muy en serio: cada comentario que me dejéis son mil favores que me hacéis, mucho más que darme un "sí" en el evento o decir: me lo he leído. Qué guay.


María le acarició la mano.
--¿Estás bien, Cris?
Cris la miró largamente, y era una mirada vieja, cansada. Rota.
Su pecho tembló levemente al suspirar. María apenas la oyó cuando dijo:
--Lo echo de menos. Echo de menos salir, y sonreír, y no preocuparme por nada. Echo de menos ir al cine, comer palomitas, agobiarme con los exámenes, estudiar, hablar con Alejandra o con Marta de lo que sea en una situación normal, gritando como tontas por la calle; echo de menos llevar uniforme, cuidar de Juan, aburrirme mientras él me obliga a jugar con sus pokémon, ir a la montaña con vosotros, en familia. Echo de menos ir de compras contigo, mamá, echo de menos beber coca-cola light, jugar al Cluedo aunque siempre pierda, levantarme temprano, intentar prestar atención a la profe de biología, ahorrar dinero para comprarme un libro.
»Pero sobre todo echo de menos estar con Daniel en la calle, debajo del diluvio universal 2.0, paseando, riendo, imaginando... echo de menos esas gotas de lluvia sobre mi paraguas, y soñar con tener una vida por delante...

La voz se le quebró y estalló en sollozos de desconsuelo, hipando entrecortadamente, ocultando su rostro como si le diera vergüenza, mientras su madre le acariciaba el pelo, sin poder respirar, sin poder reaccionar, sin poder nada.

Y la luz del sol iluminó las paredes blancas del hospital, como queriendo animar el ánimo de Cris, cuyo resquicio de esperanza se iba evaporando en cada lágrima que ella derramaba.

[Aclaración:
-Marta y Alejandra son las mejores amigas de Cris.
-Juan es el hermanito pequeño de Cris.
-Cuando Cris dice "debajo del diluvio universal 2.0", se refiere a una escena de la novela en la que Daniel y ella bailan en la lluvia cantando la canción Singin' in the rain. De broma, Daniel dice que están en el diluvio universal 2.0]

2 comentarios:

  1. Eso es una de las fases del dolor. El abatimiento es una de las partes más fatídicas de las fases. ¿Te has documentado antes? Me parece que expresas muy bien los sentimientos de esta chica. Espero que tu novela marche viento en popa cuando te pongas a escribirla.

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  2. Me parece que vas por muy buen camino. Por cierto no encuentro en el blog la 2º parte del relato....tengo ganas de leerla.
    Gracias.
    PC

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