sábado, 1 de diciembre de 2012

Noche en vela.

Hola... O más bien, ¡estoy viva! Sí, he dejado muy abandonado estos terrenos últimamente, según decía, por falta de ganas y de motivación, porque sigo escribiendo como siempre. Pero hace diez minutos me terminé La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, y tengo el final aún adherido a la piel y con ganas de explotar y... en fin, que espero soltar un poco la tensión en este poema que escribí hace justo un mes. No sé si es bueno o malo, la verdad, así que espero vuestras opiniones y que no hayáis olvidado este "pobre" blog. Muchas gracias por los que seguís allí, dale que te pego leyendo entradas antiguas. :-) Me alegráis la vida.
Total, que siento enrollarme pero creo que tenía que hacerlo después de tanto silencio. Como siempre, espero que os guste. Además, como dato, esta es la entrada número 100; espero que sea el renacer de este blog (uy, qué poético, ¿no?).

Noche en vela

Escribía en el diario,
cuando, de pronto,
una gota arrugó el papel;
dejé la pluma, cerré los ojos,
intentando olvidarme de él.

La vela alumbraba,
tamblaleante,
la lúgubre habitación;
parpadeaba y se fundía,
y mientras, la miraba yo:

Absorta, confundida,
triste, cansada,
sin ganas de querer;
respiración lenta, pausada,
interrumpida alguna vez.

Me mordí el labio,
grité a la nada,
me envolví en el edredón;
sintiéndome humillada, sobre todo,
al no dejar de quererlo, no.

Laura TvdB, 30 de octubre de 2012.

2 comentarios:

  1. Vienes pisando fuerte y te felicito por ello. Yo volví esta misma semana también. Me gusta por la fuerza arrolladora que transmite creo que es muy bueno aun más que los otros. Quizás te haya sentado bien este periodo de "descanso" por decirlo de alguna manera. Deleitanos pronto con algo nuevo compañera.

    ResponderEliminar
  2. Quiero que sepas que yo, siempre que saco tiempo, me agrada pasarme por este espacio tuyo en el que nos deleitas con tan buenas entradas. Gracias.

    ResponderEliminar

Aquí puedes opinar, criticar o comentar acerca de lo escrito, siempre con respeto y educación hacia mí y hacia otros lectores. No hace falta tener cuenta. Te pido, por favor, que cuides tu expresión escrita.