sábado, 26 de noviembre de 2011

Two tears.

¡Buenas! Hace mucho que no actualizo, pero ya sabéis, este curso me tiene frita (sobre todo la física, grrr); en fin, que traigo un nuevo relato; lo escribí hace unas semanas, pero no sabía si colgarlo o no. Pero vi mi blog allí, sin actualizar apenas, y... en fin. Aquí lo tenéis.


Two tears

Se retiró el pelo de la cara, respirando hondo. Oía gritos de espanto y horror. Pero no veía nada.
Nada, excepto a él.
Se acercó corriendo adonde estaba, con su corazón latiendo alocadamente. Se inclinó junto a él, escudriñando su rostro.
--¿Diego?—murmuró, con un horrible nudo en la garganta. No había visto cuándo se había caído. Debería de haber sido muy repentino.
Él abrió los ojos con cansancio. La miró, casi sin reconocerla, o eso al menos pensó ella. El chico quiso hablar, pero le fallaba la voz, dominado por el agotamiento.
--¿Qué te ha pasado?—preguntó ella, pero se le quebró la voz. Nunca lo había visto tan débil--. ¿Un ataque de asma?
Él respiró profundamente, pero no pudo evitar soltar un quejido de dolor. Entonces, la chica reparó en la oscura mancha que florecía en su pecho, a través de su ropa.
--Dios mío… --susurró, espantada--. ¡Tengo que curarte eso!
--Es… demasiado tarde, Diana—musitó él, volviendo sus ojos hacia ella--. No lo intentes y sálvate tú. ¿O qué prefieres, que mueras conmigo?
--Quiero salvarme contigo—respondió ella, con una fuerza que en realidad no tenía. Pero la verdad se filtraba en su mente, desgarrando su alma, y supo que él tenía razón.
Diego le agarró del brazo con una firmeza asombrosa, teniendo en cuenta su debilidad en esos momentos.
--Escucha—jadeó, mientras cerraba de nuevo los ojos--. Huye. Tienes un salvoconducto. Eso te protegerá.
--No—apenas pudo decir Diana, con la voz estrangulada--. Lo perdí. Fui idiota y lo perdí…
Él clavó su mirada, extraordinariamente seria en los ojos celestes de ella.
--Corre—murmuró, con voz ronca--. Corre y no mires atrás.
Su cuerpo se estremeció y se quedó inmóvil. El brillo de sus ojos se fue apagando, hasta que se extinguió del todo.
Las manos de Diana, que aún lo sostenían, empezaron a temblar. No podía ser. No podía ser. Él…
Se quedó un rato con la mente totalmente en blanco, sus manos engarfiadas, sosteniéndolo. Y, de pronto, estalló en un llanto sin lágrimas, unos sollozos en los que intentaba mitigar ese desgarrón en su alma, e intentando trasmitir al mundo su dolor, su inmenso dolor.
Pero nadie le dedicó una sola mirada.

Cuando al fin fue capaz de serenarse y mirar a su alrededor, quiso no haberlo hecho. Cuerpos inertes, sangre, gritos, tiroteos…
Pareció despertar de su sopor y, levantándose a duras penas y corriendo como pudo, salió de allí.
Corrió y corrió, hasta llegar a las afueras de la ciudad. Sus piernas flaqueaban, pero ella se mantenía imperturbable. No lograba entender cómo había conseguido escapar, pero tampoco se lo planteó.
Se metió en unos campos de maíz que milagrosamente habían sobrevivido en esos tiempos, para que nadie la viera.
Paró de pronto, se dobló en dos, cayó al suelo y cerró los ojos.
Dos únicas lágrimas rodaron por sus mejillas con lentitud, y cayeron al suelo, sin prisa. En silencio.

Fue la única vez que Diana lloró por esa horrible y espantosa Guerra Civil Española que marcó su vida para siempre.

Laura TvdB, noviembre de 2011.

4 comentarios:

  1. Qué triste, jo. :( Me ha gustado cómo está escrito, el vocabulario y la escena en general, pero no que sea tan deprimente. T.T (El drama no me gusta).

    Me volveré a pasar cuando cuelgues algún otro relato. :D
    Un beso. :)

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  2. Que bien ha estado sobre todo cuando al final se descubre qué estaba pasando a su alrededor. Dos buscadores de libertad que intentaban escapar del caos. Anoche no me pude pasar porque estaba viendo el último capítulo de True Blood cuarta temporada y me desilusionó bastante. Muy pronto volvere a retomar la lectura de tu blog que te tengo muy abandonada.

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  3. Buff... que angustia, al principio no me había ubicado pero al llegar al final todo se aclara. Es lo que hay en las guerras, virtualmente hay un ganador pero realmente solo quedan perdedores, como en el chiste pero sin gracia claro . Me ha gustado mucho, muy duro. Un besote!!

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  4. Me ha encantado es un relato con mucho drama y sentimiento ;)

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